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Postergar,el hábito inadecuado de aplazar las cosas.

 

Es un mal hábito que nos hace posponer todo para otro momento. Este tipo de hábitos inadecuados  hace que dilatemos el alcanzar nuestros objetivos.

¿Qué consecuencias puede ocasionar la postergación constante?

  • Falta de confianza: Puede ocasionar que las personas desconfíen de la persona que posterga, sobre todo cuando la actividad involucra a terceros.
  • Genera emociones negativas: Ya que, si son conscientes y desean algo, pero por falta de recursos no pueden alcanzarlo y lo posponen muchas personas pueden llegar a sentir sentimientos de frustración, culpa, angustia e incluso depresión.

¿Por qué posponemos?

  1. Resistencia al cambio o miedo a salir de la zona de confort: Si nos sentimos bien con un hábito, nos es difícil cambiarlo ya que esto puede conllevar a una serie de “normas nuevas” a las que todavía no nos habituamos y que nos pueden hacer sentir ansiedad. Además, esos cambios pueden generar un progreso en nuestra meta, para el que no nos sentimos cómodos ni preparados.

 

  1. Miedo al fracaso: Posponemos acciones que nos coloquen cerca de nuestra meta, con el objetivo de no sentirnos inadecuados frente a la meta.

 

  1. Falta de claridad en los objetivos: Se fijan objetivos que no tiene relación con su escala de valores. Es importante fijar nuestros objetivos inteligentemente y que estén en relación a nuestros valores.

 

  1. Ya se volvió un hábito: Es algo que está en el inconsciente, se vuelve una conducta automática. Posponemos cualquier situación que nos molesta o nos ocasiono estrés o miedo. Aunque podamos solucionarlo.

 

Evalúa ¿cual es la razón principal de tus postergaciones?, sobre todo cual es la emoción que activa esas sensaciones negativas para no realizarlo, siempre hay emociones ocultas.

Tania Scamarone

Psicóloga, coach en PNL, instructora de yoga

Cel: 989222077

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¿Cómo Construir Un Vínculo Sólido con tus Hijos?

La crianza es algo que aprendes a lo largo de toda tu vida como papá y mamá. Puedes leer todo tipo de libros al respecto, pero desarrollar buenas relaciones con tus hijos proviene de tu propia experiencia. Hay métodos que puede tratar de darle a tu relación con tus hijos la mejor oportunidad de florecer. Algunos de estos métodos son realmente muy fáciles. Lee este artículo para descubrir cuáles son.

  • Lo más importante que le puedes dar a tus hijos es tu amor, aceptación, tiempo y dedicación. Es importante que estés allí para tus hijos cuando lo necesiten. Ni el dinero ni los regalos que puedas brindarles pueden reemplazar el tiempo y tú dedicación que puedes darles. Estar allí para ellos les demuestra que los amas incondicionalmente y que siempre pueden contar contigo para que les brindes apoyo.
  • Tus hijos necesitan sentir que sus opiniones y sus presencias en tus vidas es importante. Ellos nunca podrán ser felices si se sienten que su voz no es escuchada o que lo que tienen que decir no te importa. Cuando ellos tengan algo que decirte, asegúrate de escuchar atentamente. Si les resulta difícil articular emociones complejas, ayúdales a encontrar las palabras correctas que transmitan sus sentimientos.
  • Hazlo con tu pareja como equipo para criar juntos a sus hijos. Nunca discutas frente a tus hijos sobre cómo debería ser la crianza. Tus hijos necesitan ver un frente unido entre tú y tu pareja. Discutir con tu pareja acerca de los métodos de crianza solo crearán conflicto en la mente de tus hijos. Si tú y tu pareja no están de acuerdo con respecto a ciertas técnicas, hable en privado, lejos del alcance del oído des pequeños.
  • Si tus hijos hablan mucho sobre sus amigos, dedique un tiempo a conocer a sus amigos y conocer a los padres de sus amigos. Esto te ayuda a involucrarte más en sus vidas lejos de casa y a conocer sus actividades sociales. Esto te permitirá comprender mejor cómo se sienten con respecto a ciertas cosas.
  • El tiempo que pasas con tus hijos debe ser el tiempo que ellos necesiten. Encuentre algunas cosas divertidas que pueda hacer con sus hijos. Puede ser tan simple como ir al parque o hacer un picnic. La gente suele tener el mejor recuerdo de las cosas que han hecho de niños. Entonces, debes hacer tantos de estos recuerdos como sea posible.
  • Tus hijos miran e imitan todo lo que haces. Ellos son impresionables, y aunque no tengas la intención, ellos copiarán tu comportamiento y tus actitudes. Por lo tanto, es importante que establezcan con tu pareja un buen ejemplo de buen comportamiento y hábitos. Si trata a otras personas con respeto, su hijo también aprenderá a tratar a otras personas de esa manera.

Estas sugerencias pueden ayudarlo a desarrollar la relación positiva que desea entre usted y sus hijos. Aplique estas técnicas a sus habilidades de crianza, y verá una mejora en su relación con él o ella.

 

Tania Scamarone

Psicologa emocional, coach e instructora de Yoga

989222077

 

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¿Qué Esta Diciendo Nuestro Cuerpo Cuando Nos Enfermamos?

Estoy convencido: para vivir plenamente, debemos aprender a escuchar lo que dice nuestro cuerpo. La primera vez que me percaté de ello fue al leer el espectacular libro de Louise L. Hay “Sana tu vida”, luego, fui descubriendo que en diferentes filosofías y tendencias sobre el pensamiento y crecimientos personal y espiritual – como la metafísica, la programación neurolingüística, terapia gestalt, theta healing, ressonance patter, reiki , bioenergía y hasta en el yoga- se explica que, aún cuando en algunos casos las enfermedades se deben a un gen, la mayoría de las personas sufren y padecen males porque, acumulan resentimientos, odio, cólera, furia, viven aferrados al pasado y a las ideas del pasado, cargan cólera, odio, tristeza, viven para complacer a los demás o según los patrones establecidos como correctos, no se aceptan a sí mismos y carecen de amor propio de manera incondicional, cargan sentimientos de culpa, frustraciones, resentimientos y demás emociones que surgen a través de los pensamientos que no controlan y que llega un momento en el que el cuerpo dice, pues esto tiene que salir por algún lado y es a través de cantidad de síntomas o enfermedades, que no es más que el cuerpo hablando, porque aunque un médico nos revise y nos medique hay padecimientos que se prolongan y en buena parte puede deberse a que hay que ir a la raíz de lo que está provocando el mal para poder erradicarlo.

Como he platicado en mis blogs anteriores, todos creamos nuestras experiencias a través de los pensamientos que decidimos hacer nuestros y a través de estos surgen los sentimientos que nos llevan a las acciones y de ahí a los resultados. Solo que muchas veces, al negarnos a que esto es así de simple como te lo digo, negamos nuestro poder culpando a otros de nuestras frustraciones. De hecho nuestra vida no es más que un reflejo de nuestro estado mental: si en nuestra mente hay paz, armonía y equilibrio, entonces nuestras vidas pueden solamente ser armoniosas, pacíficas y equilibradas. Y si tenemos pensamientos negativos ya sabemos qué es lo que pasa.

Nuestro cuerpo es sabio y habla, por eso hay que aprender a escuchar qué es lo que nos quiere decir, para, desde ahí, ir a la situación que nos genera malestar sanarla y vivir sin hacernos tanto daño. Muchas veces el cuerpo grita lo que la boca calla, y entonces la cosa estalla en situaciones nada agradables. Afortunadamente, cantidad de tendencias y hasta estudios médicos han confirmado que podemos prevenir o bien, sanar, si identificación la situación que ocurrió en el paso o los sentimientos que cargamos y que no nos permiten avanzar.

De acuerdo a la parte del cuerpo donde se presenta el signo, habrá una explicación emocional para el mismo. Te explico lo que, quienes han estudiado el tema por años, afirman, ya que estoy convencido de que te vas a identificar con alguna de las causas:

Por ejemplo muchas veces una gripa representa lágrimas no lloradas o reprimidas y éstas buscan salir por donde sea; mientras que si te duele la garganta, es porque tienes cosas pendientes de decir, no eres capaz de comunicar tus aflicciones. El cuello representa tu flexibilidad como persona; el dolor en los tobillos, el avance o la resistencia que tienes ante la vida. Quienes usan lentes o tienen problemas para escuchar es porque cosas que ven o escuchan que no les son agradables. Los problemas estomacales hablan de la convivencia y además la habilidad para digerir las situaciones. Otra parte del cuerpo que recibe muchas de nuestras emociones es la espalda. Según los expertos, las molestias en la espalda baja usualmente reflejan preocupaciones económicas o sensación de falta de apoyo, la espalda alta cuando presenta molestias nos dice que estamos cargando cosas que no nos corresponden.

Más ejemplos: se dice que si tienes problemas con tus muslos es relacionado con lo que los demás esperan de ti o lo que crees que esperan los otros de ti; si la situación es con las pantorrillas, está vinculado a lo que yo espero de mí mismo. En el caso de las rodillas, tiene que ver con cómo articulo las expectativas externas y las internas, se dice también que es cuando tu orgullo no se doblega. Si se trata de los tobillos, la situación es cómo vinculo mis expectativas con la realidad; mientras que más abajo, relacionado con los pues, habla del apoyo, soporte y equilibrio. Si te duele la frente, es relacionado con la manera en la que enfrentas el mundo. Los problemas del corazón son relacionados con problemas emocionales básicos, de afectos primarios. Y, depende de la manera en la que asimiles el mundo, sufrirás de problemas con los dientes y encías. El dolor de cabeza deprime cuando las dudas aumentan, las uñas se quiebran cuando las defensas están amenazadas, la presión arterial, sube cuando el miedo aprisiona.

Entre otros, se dice también que si acumulas un volumen excesivo en las caderas, quizá estés cargando con sentimientos de culpa o deseos de vergüenza o con un miedo residual a agresiones sexuales que convertiste en peso para protegerte.

Ahora bien, también influye el lado del que sientes los padecimientos: el lado izquierdo es el lado receptivo, maternal y femenino del ser. El derecho es el lado masculino, con empuje, orientado hacia el exterior, hacia el mundo. La tendencia podría indicar un rechazo dentro de ti de los aspectos masculinos o femeninos, y una necesidad de auto-perdonar, sanar, conciliar o de identificar la persona que activa esto en ti.

De acuerdo al abordaje en Bioenergética, también se explican los síntomas que se manifiestan en los seres humanos de acuerdo a la lateralidad. En el lado izquierdo del cuerpo se reflejan las relaciones familiares significativas: padre, madre, hermanos, hijos. En el caso del lado derecho, se muestran las sociales: vecinos, pareja, amigos, trabajo. Esto quiere decir, que dependiendo del lado donde se presenta el síntoma, hay que revisar una vinculación familiar o una social.

Existe un modelo de relación entre las emociones y los síntomas físicos desarrollado por el

hipnoterapeuta John Kappas que nos puede dar también de lo que puede estar sucediendo en el plano emocional cuando desarrollamos ciertos síntomas en áreas específicas del cuerpo.

Por ejemplo, el especialista menciona el síndrome del llanto, que involucra el plexo solar hacia arriba, el pecho, la cabeza y la nuca y está relacionado con la incapacidad de tomar una decisión con respecto al acto de otra persona o por un condicionamiento anterior que dificulta la toma de decisiones. Su característica más común es el dolor de cabeza. A causa de la frustración generada por la indecisión, el cerebro ordena al cuero cabelludo tensarse lo que produce dolor. A veces la tensión es tan severa que comprime las venas y produce migraña. Otro de los síntomas muy reconocibles de este síndrome son: la cristalización de los ojos, la relajación de los conductos lacrimales que gotean continuamente en los ojos, la congestión de los senos nasales, la contracción de los músculos de la garganta, la presión gástrica sobre el pecho, la tensión de los músculos de las mandíbulas o apretar los dientes.

Cada una de estas reacciones físicas puede estar asociada con una causa emocional o mental.

Así, según esta teoría, la presión en la cabeza representa la incapacidad de tomar decisiones; los ojos lacrimosos y la congestión de los senos nasales simbolizan negarse a ver la situación que causa la indecisión; la contracción de la garganta, la tensión de los músculos de las mandíbulas o apretar los dientes es un resultado de negarse a hablar del tema de indecisión.

La indecisión puede convertirse en frustración y ésta en melancolía, depresión y finalmente inercia. La indecisión crónica se puede clasificar como problema mayor en nuestra sociedad actual de movimientos rápidos, en particular en personas de edad comprendida entre los quince y los treinta y cinco años.

Cuando las áreas afectadas son los hombros, la parte superior de la espalda y de la columna, se ubican dentro del síndrome de la responsabilidad. Esto ocurre cuando los motivos psicológicos son excesiva responsabilidad, temor al peso de la responsabilidad o negligencia, no aceptación o no asunción de responsabilidad.

Cuando las áreas afectadas son las ingles, el estómago y la parte baja de la espalda, esto es debido al síndrome de culpa y frustración sexual, que se presenta por la culpabilidad sexual relacionada con la religión, sentimientos de culpas por infidelidad y promiscuidad, sentimientos de incapacidad sexual, temor a agresión sexual y demás. Los síntomas pueden ser calambres gástricos, estreñimiento, acidez, dolores menstruales excesivos, menstruación demasiado abundante o ausente, infecciones vaginales o cistitis, presión o dolor en la próstata o los testículos y problemas de riñón.

Y por último, el especialista señala el síndrome de lucha o alcance, en el cual, las áreas afectadas son los brazos, las manos y los dedos. Las causas psicológicas son la necesidad de expresar, con la correspondiente negación o supresión de esa necesidad, la incapacidad de alcanzar lo que uno desea por falta de autoestima y un importante sentimiento de profundo rechazo por querer alcanzar metas inalcanzables. Los síntomas son verrugas o pequeñas ampollas.

El segundo principio es el de verticalidad, según el cual en cada zona del cuerpo se reflejan diferentes aspectos.

En la cabeza, se mira lo abstracto, las ideas, lo fantástico. En esta parte del cuerpo tengo mi identidad, mi ego, mi imagen.

Los síntomas entre cuello y cintura, pueden estar vinculados a la vitalidad y a los afectos. “Allí tengo los órganos que necesito para estar vivo, como el corazón y los pulmones”, dice Rodríguez.

Entre la cintura al vientre (parte baja del tracto digestivo), se manifiestan los temas que tienen que ver con los desechos, eso que no sirve o no es nutritivo, eso que debe permanecer poco tiempo en el cuerpo.

Los temas de identidad sexual, pasión, capacidad de trascender, miedos y profundos sentimientos se manifiestan en la zona de los genitales.

Las piernas hablan del soporte, el contacto con la realidad y con lo concreto. Mientras que los brazos son los que le permiten a las personas proyectarse al futuro, sin perturbar si equilibrio. Con ellos, se puede colocar distancia o acortarla.

De acuerdo al especialista consultado, para realizar el trabajo desde el abordaje de la Bioenergética, es necesario construir la historia de vida con el paciente y revisar desde allí y desde la observación, cuáles son los bloqueos energéticos que tiene la persona, para poder trabajarlos y desbloquearlos con ejercicios terapéuticos.

Muchas veces el cuerpo grita lo que la boca calla, y entonces… Tus dolores callados, ¿cómo hablan en tu cuerpo?

Fuente: huffingtonpost

 

 

 

 

 

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